Mirage

[…] Por suerte, las pantallas de televisión y las formas de registro tecnológico han agilizado extraordinariamente este proceso de captación de los enigmas y de las formas fugitivas. También el atrezzo mismo.

En la obra de Manuel Vazquez, (es el quien lo señala, como para que no se le confunda: el no ejerce de cabalista), lo que parece un fotomontaje no es más que la reflexión en un espejo de una pantalla de televisión. Doble falsedad, diría Platón. Incluso triple, o cuádruple (indecible falsedad, al cabo, multiplicidad de la formas de reflexión), si pensamos que lo que vemos es el resultado de esa juntura de falsos en una fotografía digitalizada, y ya no simplemente analógica. Barroco teatro de imágenes complejas, de reflexiones de códigos y de imágenes dentro de imágenes. Simulación de apariencias simuladas, ¡qué énfasis y asfixia de no-ser!

Y sin embargo aquí el autor se esconde humilde en su cocina, que es como la caverna platónica de andar por casa. No se engalana con los brillos de una farsa espectacularizada; más bien, desaparece entre paneles reflectantes olvidado de las “cosas reales”. Igual que Narciso. […]

Fragmento del texto publicado en el catálogo de las 6ª Becas de Creación Artistica en el extranjero. Unión Fenosa.

 

Success, your comment is awaiting moderation.